miércoles, 24 de noviembre de 2010
Ella decía amarlo, él la ignoraba y practicamente jugaba con sus sentimientos, ella sumida en lamentos, le hacía regalos y entregaba atenciones, pero él eludia con audacia todas aquellas emociones, ella era virgen, pero estaba dispuesta a entregarle su cuerpo sin demora, que sin dudar un segundo él habría aceptado a cualquier hora, ella pedía a Dios entender esta indiferencia, se preguntaba así misma porqué el amor le era esquivo, mientras él a sus espaldas se jactaba de su atractivo, ella perdió la fe, se volvió amarga, su sonrisa ya no era constante, y aquella decepción fue una carga, que lleva con tristeza, mutilaron su esencia, quedó con terror a sentir, otros hombres se acercaron pero fue sólo para sufrir, ella ya no confía, su cuerpo se enfría a medida que pasan los años, y su temor se vuelve sombra y se da cuenta que le estorba, pero no sabe como sanar, es una flor marchita que no cree en el sol, cerradas puertas y ventanas ya no cree en el amor...
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dios eres una maquina, me encantan tus entradas!!!!
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